Roberto Cuba Intl.

"OK, voy para allá"

Noviembre 21, 2007 · Dejar un comentario

Diablos, lo peor que le puede ocurrir a uno es esta agripado en pleno calor. Ese debe ser uno de los peores traumas que tengo. Ya me pasó en el verano del ‘98, postrado en cama por gripe dos veces justo cuando más sol hacía, amaneciendo con una congestión como para ahogarse.

Ayer reaprendí una lección valiosa: mientras puedas andar a ensayar, anda. Ayer estaba agripadísimo y encima salí super tarde de la oficina, algo arrabbiatto. Llamé a decir que no podía ir al ensayo, en una coreografía que estabamos por completar. Mi profe me dijo “pucha, que cag…”. Diablos, me pregunté si debía quedarme a reposar en casa, o salir a alcanzar lo que quedaba de ensayo. Entonce alisté lo que pude y llamé para avisar que iba de todos modos. Con la venia de mi profe fui al taller. Lo único de grave que perdí fue la calistenia, que suele durar como una hora. Y si creen que es no importante, da el mismo efecto que un futbolista entrando sin estirar los músculos…

El caso es que siguió el ensayo con normalidad y lo fuimos completando todos. Recibí instrucciones sobre un evento en el cual nos tenemos que presentar y ya más tranquilo, me acordé de varias cosas. Mientras puedas ir a hacer algo, anda. A menos que te pongas increíblemente ronco, no cantes, pero mientras puedas cantar, canta. Y para hacer algo bien, debes de ensayarlo mucho.

Pasan los años y uno va perdiendo el fuego de la adolescencia. A los 16 años te puede tumbar una gripe, pero estás entusiasmado por ir a practicar algo (clases, deportes, teatro, etc.). Cuando “creces”, de repente no te enfermas de algo muy fuerte, pero te empiezas a acomodar: mientras puedas descansar, descansas; si es más cómodo quejarse del mal aire, despotricas con todo.

Me friega el clima de miércoles que tenemos ahora en Lima, pero no me puedo dar el lujo de quedarme a abrigarme como una anciana (con el perdón de las abuelitas). Ni siquiera mi abuelita hace eso, excepto si es muy fuerte la gripe. Que en adelante cosas en la oficina es una cosa. Pero si dependes de cada ensayo para presentaciones que se te vienen encima… no te puedes quedar a lamer las heridas.

Maradona criticó que Abbondanzieri (a quien admiro muchísimo) pidiera su cambio después que un alemán le metió un patadón luchando una pelota. De hecho que fue un golpe fuerte, pero el Diego dijo que así estuviera adolorido de lo que fuera, en un partido de la sele juegas con todo, así te duela lo que te duela. En una función es lo mismo. De repente llegas disminuído y tu rendimiento no sea el mismo, pero nunca sabes si ese ensayo o esa función pudo haber sido lo mismo sin tí.

Categorías: Uncategorized

0 respuestas hasta el momento ↓

  • Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.