Archivo mensual: mayo 2007

Kinki Kids cantan Flower y mientras tanto…

En este momento estoy escuchando “Flower”, un tema de los “KinKi Kids” (un dúo de Jpop) que sonó fuerte en el verano de 1999, en Japón (ellos siempre sacando muy buenos temas de verano hatsa donde recuerdo). La verdad, nunca creí que iba a sentir el verano japonés de nuevo, a pesar son kilómetros, años y centígrados de diferencia. Recuerdo cosas de allá como si hubiera sido un sueño, y de esto ha pasado mucho más que varios años. No tengo NHK en mi casa: No tendría tiempo ni para verlo. No converso en japonés desde la última vez que me encontré con Nakandakari Sensei cerca del Centro Cultural, camino a casa. Ya ni siquiera veo anime para ensayar. Y después de todo lo pasado, con años de ansiedad por ir, por no ir o por regresar… sencillamente me parece que todo ha sido como un sueño. La cuestión del viajar a Japón es algo que no suelo comentar con la gente. No me parece tan relevante mencionarlo, a diferencia de 1998, cuando estaba muerto por decirle a todo el mundo que estaba aprendiendo japonés.

En esa época sólo estaba estudiando en INICTEL y ni siquiera estaba seguro qué quería hacer en la vida. Quería conseguir algo pero no quería pagar el precio, a menos que me super-interesara, como el idioma japonés. Eso me llenó muchísimo. No habré sido un gran alumno, pero me esforzaba bastante. Entonces me interesé por el Jpop, cosa que los jóvenes nikkei, el incipiente colectivo de otakus que se manifestaba en ese momento y los reducidos y “locos” estudiantes de idioma japonés llegaban a comprender. Y con lo poco o mucho que sabía, llevaba mejor los rankings de música japonesa que los que pasaban en la radio local.

Aprendí a comer con palitos cualquier plato, aunque tuviera en frente un churrasco con papas.

Cuando regresé me deprimí. Eso era normal. Cuando pasé meses procastinando, o como decimos en Lima-Perú, en “plan webing”, mi salvación vocacional y psicológica fue aprender otros idiomas. Después de pasar por las aulas (no dije que hubiera acabado, sólo que he pasado) de la universidad y llegar al punto en el que estoy ahora, creo que si hubiera agarrado una beca al Japón para estudiar años o si me hubiera quedado allá, no hubiera llegado a la tranquilidad que tengo ahora: Hubiera perdido la chance que tengo ahora de haber hecho teatro.

8 años se han pasado volando, y ahora me siento más joven. Claro, mi conocimiento en Jpop ahora se recuce a fines de los 90.

El escenario es bizarro y al mismo tiempo, fascinante

Esto es un post que deí publicar hace unos tres o cuatro meses. Pero muestra algo que ha sido recurrente todo este tiempo:

El fin de semana pasado debió haber sido una clase maestra de actuación que duró todo el día. Me pasó de todo: dos funciones, poco público (que no es inusual en el teatro peruano), actuar para niños en el día y adultos en la noche, jalones de orejas de la directora para conmigo por algunos errores que eran mi responsabilidad (aunque… bueno), pasar apuros y algo de hambre por el tiempo (común), varios personajes que realizar. Y más que todo, el extraño suceso de hacer hecho una funcion que resultó muy bonita… para sólo tres niños. Esto le sucede a muchos aquí en el Perú, y algunos actores deben de haber sentido lo que yo en ese momento, tal como lo comentó como mi amigo Fernando Montenegro: Haces una función genial, aunque ves más que a cuatro gatos… Pero sientes que lo das todo y que es una de tus mejores performances. Y a eso se le agrega: “pero eso te da como mierda, aprendes mucho”. Y es la verdad.

El sábado 12 de mayo me presenté en dos obras teatrales con escenarios, elencos y públicos distintos. Estaba programado presentarme en el Auditorio Ricardo Palma, en Miraflores, con dos funciones de “La Princesa Blanca y el bosque encantado”, con Jorge Olivari y el grupo Teatrino-Abedul, con una mala programación de la Municipalidad: puesto que era la víspera del Día de la Madre, nos programaron todo ese día. Una función al mediodía y otra a las 3pm, puesto que a las 2 se presentaba Tarpuy, un conocido conjunto de titiriteros con su obra “El sueño de Pakito”.
Así, pues, llegué apurado y tenso al auditorio (muy tarde para ir a la casa de Jorge Olivari y recoger las cosas con el grupo). Lo preparamos todo y, para empezar, los empleados estaban a punto de echar barniz o de al escenario y ni enterados que nos habían programado función. Ya no era de sorprenderse, pues la obra misma había sido confirmada algunos pocos días antes y sin mayor interés por facilitar recursos por parte de la secretaria que atendió a Jorge. Bueno, los empleados no nos pusieron problemas, pero creían que se iba a presentar un libro de poesía o algo así… En sí, los empleados fueron amables con nosotros. Los de la puerta nos comentaban que recién estaban empezando temporadas en el auditorio y no nos pusieron trabas, pero en lo que respecta a los de oficina… mejor no me hago hígado. Con eso ya se darán cuenta todo el estrés originado.

Y con todo, me gusta mi trabajo.

Los Profesores (fotos del Club de Teatro)

Algunas fotos del Club de Teatro de Lima, en la penúltima función de “Los Profesores” del mes de Abril (recién las puedo postear, pero es válido para que vean lo que se viene en Mayo en el Auditorio de la Biblioteca de San Isidro).

Gaugin tras una de sus artistadas: “Tu hermana no opina igual de él” (¿A qué se referirá? Vayan al teatro y lo sabrán).

Curi vs Vigil. El cholo y el criollo.

El elenco de “Los Profesores”

Con Adelaida

Con Fernando Montenegro (el anterior Gaugin/Curi en la obra), y con Gustavo Bartra (cómo no se mete de actor este man…)

¡Y me voy en moto! ¡Tremendamente!

No se cómo mi primo tomará aún la nueva versión de El Vengador (Koutetsu Shin Jeeg), pero seguro que espera verla en DVD con mucho entusiasmo. Yo también. Algo pesqué en Internet sobre los primeros episodios del nuevo Vengador. Se trata de una secuela, no un remake, y la verdad, me quedé un poco picón acerca del destino de Febo (Hiroshi Shiba en la versión original), pues aparece pero sólo como un recuerdo. Hay un par de personajes originales pero la idea se mantiene: La lucha contra fuerzas oscuras, pertenecientes a un mundo pasado, anterior a la civilización pero con un inmenso poder místico, donde los justicieros emplean alta tecnología, pero con una fuerte base mitológica y sobrenatural. Típico en Go Nagai. Em sí, la propuesta es buena. Excelente animación y guardan conexión con el espíritu de la serie original.

Pero a mi primo, un gran fanático de este dibujo, de seguro que le vacilaría pelearse contra todos… con moto y todo! ¡Tremendamente espectacular!

Este es un avance de Kotetsu Shin Jeeg, de Otaku Club

Y por supuesto, remasterizada, desde youtube y subida alli por el usuario henryperu777… ¡Aquí el intor de la versión original!

De hecho, si algo ayudó a darle aún más popularidad y feeling al “Festival de los Robots”, en definitiva fue Capitán Memo y sus temas “Robot eres formidable” y “El Vengador”. ¡Maestro! ¡Tremendamente!