Archivo mensual: febrero 2010

Estemos vigilantes

Les paso un link que vi en Apuntes Peruanos:

http://apuntesperuanos.com/2010/02/la-ley-avatar/

Ahora resulta que cualquiera, especialmente un indígena, puede ser desalojado en nombre del “interés público superior”. Esto es poco menos que fascismo, ideología que supuestamente el APRA combatía décadas atrás.

Pueden desalojar a quien les de la gana con los procedimientos que fuesen necesarios. O sea, se viene Bagua II, III, y las que fueran, donde fuera. En la Selva, en la Sierra misma, en la Costa.

Y encima se propone como autoridad competente al Ministerio de la Mujer… Viéndolo de la manera más sencilla, es como que el que desaloja se esconda tras las faldas de su esposa… Esa práctica parece ser familiar en este gobierno.

El proyecto de ley está aquí, para que lo lean:

http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/TraDoc_condoc_2006.nsf/PorLey/03817/$FILE/03817.PDF

Insisto, por petróleo y recursos no renovables fuera, Suiza debería ser uno de los países más pobres.

Lo que más me jode es que, para ciertos efectos, el indígena es nuestra carta de presentación: orgullosos decimos que a nuestros indios los quieren afuera, que tenemos una enorme riqueza étnica y cultural, que el Imperio de los Incas es único en América y que descendemos de esos indios vigorosos que construyeron Machupicchu, que los gringos se enamoran de nuestras cholitas, nuestras postales asombran a Europa, etc…

Pero cuando hay que mancillar a la tierra y a sus habitantes por unas monedas, pues es lo mismo de todos los días aquí en Perú: “cholos de mierda”, “quechuahablantes ignorantes”, “se oponen al progreso”, “no son ciudadanos de primera clase”, “indio bruto”, “perro del hortelano”, etc…

Y cuando vuelvan las protestas, qué dirán: “no eres peruano”, “te opones al progreso”, “nuestro petróleo es progreso”, “pero que se le va a hacer”, “extremista”, “retrógrado”.

Si González Prada viviera…

Estemos vigilantes.

PS.- Tanto como en “Avatar”, estamos como en la película “Flash Gordon”, donde el malvado Emperador Ming ponía “sean todos felices para siempre… bajo pena de muerte”.